PSICOLOGÍA INFANTIL · SALAMANCA
Terapia infantil en Salamanca
Rabietas, llanto, cambios de humor, dificultad para dormir, rechazo al colegio... Detrás de esas conductas suele haber algo más que "mal comportamiento": emociones que el niño aún no sabe expresar.
En terapia infantil trabajo con niños y niñas de todas las edades para ayudarles a entender lo que sienten, manejar sus emociones y recuperar la calma. Mi enfoque combina rigor profesional con una atención cercana y respetuosa con cada etapa del desarrollo. También atiendo a través del seguro escolar.
Cuándo consultar a un psicólogo infantil
Muchos padres dudan antes de pedir ayuda. La intervención temprana puede prevenir problemas mayores y facilitar una evolución emocional mucho más sana.
Te recomiendo una valoración si observas que tu hijo:
- Se muestra triste, miedoso o ansioso con frecuencia.
- Tiene rabietas intensas, impulsividad o conductas agresivas.
- Le cuesta separarse de ti o muestra dependencia excesiva.
- Se frustra fácilmente y dice cosas como "no puedo" o "soy tonto".
- Tiene problemas para concentrarse o adaptarse al colegio.
- Ha vivido cambios recientes (mudanza, separación, pérdida, un hermano).
- Presenta dificultades para relacionarse o conflictos con otros niños.
Cada niño comunica su malestar de forma diferente: a veces con palabras, otras con el cuerpo o la conducta.
Principales motivos de consulta
Regulación emocional
Ansiedad, miedos, baja autoestima, tristeza, irritabilidad o dificultad para separarse.
Problemas de conducta
Rabietas, agresividad, desobediencia, impulsividad o falta de límites.
Adaptación escolar
Dificultad para concentrarse, rechazo al colegio, cambios de etapa o problemas sociales.
Cambios familiares
Separaciones, duelos, llegada de un hermano, mudanzas, inseguridad.
Habilidades sociales
Empatía, comunicación, resolución pacífica de conflictos y timidez.
Cómo trabajo
Terapia de juego
El juego es el idioma del niño: le permite expresar emociones, miedos o conflictos sin tener que hablarlos. Trabajo con materiales simbólicos (muñecos, figuras, dibujos, arena, construcciones...) para llegar a su mundo emocional desde la creatividad y la seguridad.
Sandtray
El niño representa sus vivencias en una bandeja de arena con figuras y escenarios. Ese proceso visual y sensorial le ayuda a reorganizar su mundo emocional, liberar bloqueos y encontrar nuevas formas de afrontamiento. Útil con miedos, duelos o conflictos familiares y escolares.
Cognitivo-conductual
Útil en ansiedad, rabietas o conducta. En sesiones estructuradas y con lenguaje accesible, ayudo al niño a reconocer sus emociones, aprender autorregulación, cambiar el "no puedo" por pensamientos más realistas y reforzar su autoestima.
¿Te preocupa cómo está tu hijo?
Reserva una primera consulta y lo vemos juntos con calma. Y si prefieres contarme antes el caso, escríbeme: respondo en menos de 24 horas.
